Juegos Online, virtudes y contradicciones

En la expansión de los sistemas de juegos online en a todo el mundo resulta interesante analizar el caso dentro del Reinado de España, un país donde si bien existen grandes ganancias y un éxito en auge del mercado de juegos de azar también se ve comprometido por la cantidad de gente ludópata que existe dentro del territorio.

Y es que resulta ser que en territorio español se tiene registro de la existencia de más de 430 mil personas que padecen de ludopatía, conocido como un trastorno en donde la persona se ve obligada psicológicamente a jugar y apostar de forma persistente y progresiva afectando así su vida personal, familiar y vocacional. Esto tiene como conclusión que el éxito de juegos de azar bajo cualquier medio (casino online, tragaperras online o caisno físico) puede claramente constituir un problema para la salud pública de aquellas personas con estas condiciones, siendo más difícil ejecutar el tratamiento a su condición (ahora que se puede realizar desde el hogar) e incluso realizar su diagnóstico (más de lo que era inicialmente).

No obstante, para algunas autoridades del gobierno español esto no representaría un problema ya que según la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOL) la prevalencia de jugadores patológicos es inferior al 1% de la población e inferior al 0,5% en el año 2017. Esto significaría ponderaciones mínimas en comparación a otros países donde inclusive se ha tenido que prohibir el uso de servidores de apuestas online como regulación para aquellas personas que sufren de esta condición.

Aun así, hay instituciones como la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar) que considera que este número es aún mayor de lo estipulado por la DGOL, ya que no todo el mundo tiene la suficiente fortaleza para el reconocimiento de su problema y menos aún para divulgarlo de forma pública.

Dichos argumentos tienen el apoyo de psicólogos y miembros del senado español, que consideran que se debe de tomar “las medidas preventivas y correctivas necesarias para la protección de menores de edad y afectados por esta condición reconocida como enfermedad, al igual que el Cáncer y el alcoholismo”.

De todas maneras, las acciones tomadas por instituciones influyentes y páginas web con mucha demanda, dan a entender que este sistema de apuestas constituye un recurso publicitario más dentro de sus operaciones, llevándolas como patrocinadoras oficiales de sus equipos por una o varias temporadas ignorando las consecuencias de sus acciones a seguidores menores de edad.

Concluyendo, el gambling es un mercado que se está adaptando a las nuevas tecnologías creadas en este siglo XXI y que constituyen un sistema de entretenimiento y de ingresos no solo para consumidores sino para instituciones populares dentro del territorio aunque se debe señalar que estas medidas tomadas pueden ocasionar un aumento de la población ludópata así como la pérdida de muchas vidas en el vicio generado por el sistema, sin duda un elemento que el gobierno deberá aplicar las regulaciones exigentes en aras de proteger el principal patrimonio del Reinado que son sus habitantes.