También en España límites a la concentración geográfica de establecimientos de juego

A través de los decretos de aplicación de la Ley del Juego de las Islas Baleares, se establecen distancias entre la salas de juego para evitar la concentración geográfica de estos locales. Los reglamentos, elaborados y aprobados por la Comisión del Juego de las Islas Baleares con el consenso del sector, tienen como objetivo el adecuado desarrollo de la Ley 8/2014 y la ordenación y regulación de la actividad de forma sostenible y equilibrada.

Los decretos leyes aprobados el pasado 25 de agosto por el Consejo de Gobierno de Baleares dictan los nuevos criterios para la apertura de nuevas salas de juego a las administraciones locales y a los operadores del sector. De esta forma, el Gobierno de Baleares quiere resolver los problemas y las criticidades que se han planteado en los últimos meses y permitir a los operadores de juego de actuar en un determinado marco legal, evitando cometer ilegalidad.

Una ley innovadora

Según el ministro de Trabajo, Comercio e Industria, Iago Negueruela: "La principal novedad viene desde la aprobación por parte de Bruselas de las normas relativas a los casinos y a las agencias de apuestas deportivas: por tanto podemos evitar la concentración de nuevas salas de juego en una misma calle, también es posible que cada casino pueda tener su propia sucursal en la isla donde se encuentra".

En cuanto a la implementación de nuevas salas deportivas y de juego, la regulación exige una distancia mínima entre establecimiento y establecimiento de 500 metros en Palma de Mallorca y 250 metros en el resto de municipios, con el fin de evitar una concentración geográfica masiva de estos locales y favorecer un desarrollo equilibrado y sostenible de la actividad en el territorio regional.

"Somos la única comunidad autónoma que establece este tipo de limitación porque el objetivo no es tener calles como el Strip de Las Vegas. Esta regla ha sido acordada con todas las partes interesadas: patronales, sindicatos, administraciones, asociaciones, UE, Estado y el Consejo Consultivo", añadiò el ministro.

Nuevos casinos

La otra importante modificación aprobada se refiere a la actividad de los casinos. El decreto permite a los casinos de Mallorca, Mao y Eivissa tener una sucursal en cada una de las islas donde actualmente están activos, "pero en ningún caso la superficie dedicada al juego de estas estructuras debe superar el 60% de sus instalaciones", explicò Negueruela.

Dado que el reglamento mira a proteger los derechos de los jugadores y a impulsar la práctica del juego responsable, “las empresas titulares de casinos deberán implicarse en la tarea de divulgar el juego responsable ofreciendo a la clientela de los casinos información sobre la naturaleza de los juegos ofrecidos y los daños que un exceso de actividad de juego podría provocar, fomentando, además, un juego moderado y consciente”.

A diferencia de lo que ocurre en otros países de la Comunidad Europea, la Ley del Juego de las Islas Baleares no se basa principalmente en la distancia mínima de lugares sensibles, como escuelas y hospitales, sino que en factores puramente comerciales. Sin embargo, los reglamentos sobre la distribución controlada de las salas de juego y de los casinos podrían representar un modelo de ley aplicable en los próximos meses también en otras Comunidades de España, evitando así la proliferación de barrios al estilo de Las Vegas y limitando los puntos de acceso al 1% de la población que sufre ludopatía.

La medida adoptada por el Gobierno de Baleares contrasta con el proceso de expansión del juego en España, que en el último año solar registró un crecimiento considerable sea en el sector del juego terrestre que digital. La esperanza de los operadores de la industria es que la limitación en el proceso de desarrollo de las salas de juegos no tenga un fuerte impacto económico en todo el segmento durante los próximos meses.