Codere se asegura el futuro con la aportación de sus bonistas

jul. 07

Después de unos meses de continuos rumores sobre la viabilidad de la empresa española de casinos, bingos y apuestas deportivas, Codere ha logrado 200 millones de euros de un grupo de acreedores que poseía gran parte de sus bonos. Un producto que se puso en cuestión su pago, pero que con esta aportación no solo se garantiza este aspecto, sino también la viabilidad de la compañía en el largo plazo.

La culpa de esta grata noticia la tienen los bonistas, que de nuevo han decidido apostar por Codere, mediante otros fondos ‘private equity’ como Silver Point, Prudential y Abrams Capital. Pero estos no fueron las únicas opciones, puesto que el consejo de administración había sondeado fondos de otra naturaleza como Pimco y Carlyle.

La cifra de dos centenares de millones de euros, son ofrecidos por bonistas ya conocidos en la compañía como Jupiter, Dryden, Invesco, Blackrock o BNY Mellon entre otros. Cabe la curiosidad que estos agentes son los que poseen otra gran parte de los bonos emitidos por Codere en los últimos tiempos, por valor de 800 millones de dólares y cuyo vencimiento estaba próximo, en noviembre de 2021.

La situación económica mundial producida con motivo de la pandemia, ha venido a agravar algunos problemas financieros con los que contaban ciertas empresas como Codere, la cual tuvo dificultados para el pago de los intereses mensuales por sus bonos en meses recientes. Este hecho no pasó por alto para las Agencias de Calificación punteras a nivel mundial, como Standard & Poor's, la cual ha reducido la calificación de solvencia de Codere en tres ocasiones consecutivamente, debido a la pérdida de confianza y al menor grado de solvencia de la multinacional.

Ante esta situación, la compañía no cejó en su empeño de conseguir financiación por otras vías, antes de pedir a sus bonistas un nuevo esfuerzo. Según apunta El Confidencial, la multinacional del juego debía hacer frente a un pago a sus acreedores de 27 millones de euros. La vía del Instituto de Crédito Oficial (ICO) también fue explorada por Codere, mediante la solicitud de un préstamo de 10 millones de euros, que finalmente fue rechazado. Una de las causas es el recelo que tiene el actual Gobierno en empresas con esta naturaleza, y que limitan mucho la facilidad en su financiación.

En estos meses, la crisis mundial ha hecho que los ingresos de esta multinacional disminuyeran ostensiblemente, debido a la obligación del cierre de sus salas en España, Italia, Uruguay, México, Colombia y Panamá con motivo de la pandemia del coronavirus.

En el caso de España, la empresa se vio obligado a poner en marcha un expediente de regulación de empleo temporal que afecta a buen parte de sus trabajadores. Pese a que 1300 trabajadores no percibirían salarios de la empresa, sino del Estado en ese tiempo determinado, las pérdidas de Codere en el primer trimestre rondaron los 100 millones de euros.

Solo basta con ver la depreciación de Codere en los mercados. De cotizar a 20€ por acción, hasta los 1.5€ actuales, lo que hace necesario una restructuración profunda de la compañía para garantizar su viabilidad en el largo plazo. Los 200 millones de euros aportados por los bonistas, pueden ser un primer indicador del camino correcto a seguir por la multinacional, ya que en un mercado tan competitivo como el actual no suele haber muchas oportunidades para tornar una situación financiera complicada.