Juego de azar, un fuerte motor del crecimiento económico

A pesar de los avances tecnológicos y los nuevos hábitos de consumo, la industria del juego sigue creciendo. ¿A qué se debe? ¿Cómo seguirá esta tendencia?

Se han presentado cifras del Anuario del Juego en España 2018 y, para sorpresa de muchos, la industria del juego sigue creciendo por tercer año consecutivo alcanzando un nivel de ingresos 8% más que en 2015. Los españoles jugaron 9.408 millones de Euros en el 2017 lo que representa un 0,9% del PIB en este país. Además, cabe destacar que 30% del este crecimiento vino de los casinos online - una tendencia que resulta cada vez más atractiva para los jóvenes entre 18 y 35 años.

Las cifras indican que el juego de azar es un fuerte motor del crecimiento económico y sigue siendo un fuerte generador de empleo. A los 84.702 empleos directos se suman 167.400 empleos indirectos, tanto en el sector público como en el privado. Además, ha contribuido con 1.657,4 millones de Euros en recaudación tributaria que será destinada a diferentes sectores, principalmente la salud.

El informe destaca el rol de los juegos online, entre los que se incluyen las tragaperras online (86,5 millones de Euros), las apuestas deportivas (310,8 millones de Euros) y los juegos de casino 145 millones de Euros). Considerando tanto operadores privados autorizados y la compra de participación a sorteos y apuestas de EAJA, SELAE y ONCE se calculan unos 560 millones de Euros - 6,1% del juego total en España.

Los jugadores más maduros siguen disfrutando de las salas físicas o tradicionales, que visitan con frecuencia. Se calcula que más de 3 millones de personas han jugado en alguna de las 3.150 salas que existen todavía en España. Claro que estas salas también fueron adaptándose a los nuevos tiempos - ofrecen una variedad más atractiva de juegos, máquinas de café y hasta algunas estaciones de casino electrónico. Hay para todos los gustos.

El mercado de apuestas deportivas también sigue creciendo, aunque a un ritmo menos acelerado que otros años. Las quinielas vienen retrocediendo y crece, en cambio, el sector de apuestas presenciales y online. Se relaciona esta tendencia por los monumentales eventos deportivos que se sucedieron, como la Champions y la Europa League que logran captar la atención de millones en Europa.

Los bingos y casinos también se mantienen vigentes, aunque con cantidad de visitantes algo más fluctuante. Algo similar sucede con las máquinas B (tragaperras) que, si bien siguen siendo fáciles de encontrar en diferentes puntos de la ciudad, son vistas como monótonas o poco entretenidas por los jugadores más jóvenes.

La industria del juego sigue fuerte, y se transforma cada día para atender los gustos de la generación Millennial. Operadores de todos los sectores están atentos a las cifras y a los avances tecnológicos de otras industrias que, tarde o temprano, tendrán que derramar en el entretenimiento. El ocio sigue y seguirá siendo una parte fundamental de nuestras vidas… tendremos que esperar y ver qué juegos se convertirán en las próximas estrellas y cuáles será solo posible encontrar en un museo.