Jugadores de alto riesgo: España es uno de los países con el índice más bajo a nivel mundial

En la mayoría de las ciudades, y en la mayoría de los barrios poco a poco va adquiriendo un ámbito habitual el ver nuevos establecimientos de casas de apuestas abiertas al público. Estos negocios van adquiriendo una mayor relevancia en la vida cotidiana de la gente, quienes ven dichos locales, como los recreativos del siglo XXI. Atrás quedaron aquellos locales con máquinas recreativas donde se quedaba con los amigos para jugar a los juegos más populares de los '90, o bien para jugar a las máquinas tragaperras de dicha época. En la actualidad, el poder apostar a cualquier evento en tiempo real, gana adeptos exponencialmente entre la población.

Si nos adentramos en el mundo de las apuestas como tal, el sesgo de edades que nos muestra una mayor propensión ha dicho aspecto especulativo es el de los menores de 25 años. Por otra parte, si nos centramos en jugadores de alto riesgo en España, solo el 0,3% de los jugadores se adhieren a este criterio, convirtiéndose en uno de los países con el índice más bajo a nivel mundial.

Cuando cualquier persona accede a entrar en un “local recreativo del siglo XXI”, tiene que ser responsable de sus actos, y es que cada mayor de edad debe controlar el riesgo que quiere poner sobre la mesa y jugar responsablemente. En cada casa de apuesta, cada jugador ve en numerosos paneles informativos el lema “Juego Responsable” lo que permite al usuario tener un mayor control sobre sus actos. A priori, la mayoría de los jugadores quieren vibrar con su equipo o deporte favorito, y es que además de visualizar el partido o la competición en directo, tienen la oportunidad de poder ganar dinero con dicho evento y poderlo vivir más intensivamente.

Sobre la práctica, en todos estos locales que incluyen también tragaperras y otros juegos de azar, el usuario deberá mostrar su documento acreditativo de identidad que permita al empleado de la casa de apuestas cerciorar que esa persona es mayor de edad y cumple con la legalidad vigente en el tema de apuestas. Aunque si bien es cierto que esta comprobación no se realiza en la mayoría de locales de este ámbito, lo que pone en tela de juicio el control sobre los usuarios que se encuentran inmersos en este fenómeno.

Podríamos ver con buenos ojos esta nueva forma de apostar, pero siempre teniendo en cuenta que es necesaria una legislación fuerte y unas reglas del juego conocidas por todos, que permitan a los usuarios actuar con total libertad, pero siempre dentro de la responsabilidad a título personal. Es decir, debemos tener muy marcado el ámbito de actuación para poder tener un control estricto de todos los usuarios que participan en dichas casas de apuestas.

Las casas de apuesta han llegado a las ciudades para quedarse y se han convertido en un elemento más de todos los barrios, donde los usuarios pueden vibrar con su equipo y ganar dinero apostando a lo que estimen oportuno.